12 de octubre de 2009

Mientras mi guitarra llora y llora...

Miro a la muralla, veo el color de mis sueños. Miro hacia la entrada, veo miles de monos bailando como idiotas... mientras la madera entre mis manos se estropea.

No sé si habrá algo más refrescante que tu risa, que tocarte, que hablarte, que seguirte. Yo no sé controlarme, pero el tiempo no pasa en vano.

observo como mis tontas manos escriben con y sin razón, ¿cómo hacer para que mi guitarra ya no llore? y dejar de hacerlo yo a la vez, evitando citar a los beatles.

Vuelvo la vista de nuevo a la muralla, y aun no cambia nada.-

1 comentario:

Una Marciana dijo...

Yo tampoco me puedo controlar :S eso es malo
cuidate diego
harto tiempo sin verte
un abrazo :D