12 de octubre de 2009

Mientras mi guitarra llora y llora...

Miro a la muralla, veo el color de mis sueños. Miro hacia la entrada, veo miles de monos bailando como idiotas... mientras la madera entre mis manos se estropea.

No sé si habrá algo más refrescante que tu risa, que tocarte, que hablarte, que seguirte. Yo no sé controlarme, pero el tiempo no pasa en vano.

observo como mis tontas manos escriben con y sin razón, ¿cómo hacer para que mi guitarra ya no llore? y dejar de hacerlo yo a la vez, evitando citar a los beatles.

Vuelvo la vista de nuevo a la muralla, y aun no cambia nada.-
Estoy más que perdido, dime por qué y cuando te pasó, y seré yo.

Cosas que tu conoces, que tu eres, un sí imposible, pero de verdad. Mi cosa que tu sabes, y de cual dudas, ¿si?.

Sigo perdido, dime; ¿Eres tú?, y serás tu...

Cielo cielo cielo...

Cosas que sé que sabes, un si imposible, sé que no es verdad, todos esos movimientos vanos, una sonrisa injusta, ¿qué buscas? dime...

Y sigo aun más perdido.-

2 de octubre de 2009

Lo asusta sentir que ella no lo toma en cuenta. Lo descoloca saber que no se hablan a pesar de que deberían. Le duele, los momentos de fría agonía de la comunicación, quizá no fue la mejor elección. Lo compadesco, de sentirse tan mierda como se siente ahora. Lo siente, como ese silencio desgarrador apuñala su pecho como una daga oxidada. Suspira, un verso tras otro, pensando en una próxima leída. cabizbajo, con el puño dolorido de tanta letra contenida. Se libera, y sabe que de un momento a otro todo volverá a ser lo mismo.

Tiene miedo, mientras ambos están mejilla y mejilla, ninguno de los dos dice nada.