y qué importa si en el camino muero? es que a caso no me ha tocado morir ya?.
y qué si en el camino me veo mutilado por las ruedas pasadas?
¿qué si?
-
después de todo,
nada se puede finjir,
nada se puede pensar,
no quiero mirar,
y si en esos ojos,
en tús ojos,
miras la estela que dejó el pasado,
no tendré culpa.
piedad, tampoco.
-
después de todo, la vida es tan cíclica, es todo tan poco profundo.
y qué si me ha llevado años analizar el destino?
al final estamos todos muertos, y con cada una de estas letras penetro aún más en mi féretro.
¡Cuidado, no soy de fierro!
ni tampoco un juguete.
no tengo por qué, pero así soy.
-
y en nuestros pies ya no hay tierra.
no hay vida,
no hay tiempo,
espacio, secreto,
y si es como pienso,
todo es vano,
y decidiría, de una vez por todas,
terminar con lo que quizás nunca debió empezar.
-
y de qué sirve,
me rompe,
de qué me ves?
payaso.
estoy vivo, por tí estoy vivo.
pero me matas,
y mi escrito anacrónico,
“asintaxiado”,
y tu puño que hiere,
y mi pecho que sangra,
y las mascaras de todos,
y la tuya,
¿por qué no tengo una?
-
explícame, por favor explícame.
no me mientas, esta noche, no me mientas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario