20 de febrero de 2011

y qué importa si en el camino muero? es que a caso no me ha tocado morir ya?.

y qué si en el camino me veo mutilado por las ruedas pasadas?

¿qué si?

-

después de todo,

nada se puede finjir,

nada se puede pensar,

no quiero mirar,

y si en esos ojos,

en tús ojos,

miras la estela que dejó el pasado,

no tendré culpa.

piedad, tampoco.

-

después de todo, la vida es tan cíclica, es todo tan poco profundo.

y qué si me ha llevado años analizar el destino?

al final estamos todos muertos, y con cada una de estas letras penetro aún más en mi féretro.

¡Cuidado, no soy de fierro!

ni tampoco un juguete.

no tengo por qué, pero así soy.

-

y en nuestros pies ya no hay tierra.

no hay vida,

no hay tiempo,

espacio, secreto,

y si es como pienso,

todo es vano,

y decidiría, de una vez por todas,

terminar con lo que quizás nunca debió empezar.

-

y de qué sirve,

me rompe,

de qué me ves?

payaso.

estoy vivo, por tí estoy vivo.

pero me matas,

y mi escrito anacrónico,

“asintaxiado”,

y tu puño que hiere,

y mi pecho que sangra,

y las mascaras de todos,

y la tuya,

¿por qué no tengo una?

-

explícame, por favor explícame.

no me mientas, esta noche, no me mientas.

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