28 de enero de 2010

El cielo está negro y triste, ideal para llorar, hoy, estoy solo y amargado, mi garganta seca y apretada. Hoy los cigarros son desagradables, la música es espantosa, los amigos son odiosos y tú eres tu mismo estorbo. No es como debería ser. No tengo alegrías, sólo tengo una tarde negra y triste, no tengo dedos para mi guitarra, tengo el amor medio roto y el pecho medio aprisionado. Quizás porque ella decidió que en días como ése desearía estar sola, y me convierto en un fantasma de plástico encerrado en una ciudad de mierda, con los mismos pasajes de mierda y con la misma cara de siempre. La tarde se empeñó en hacerme sentir mal, pero no la culpo, porque no puedo. Es Enero, no quiero estar, no me empecinaré a definir límites temporales para ahogarme en felicidad, la quiero ahora. No quiero caminar solo por horas otra vez, no quiero, no. Luego, después de de escribir todo esto, no lo pienso volver a leer.

1 comentario:

Vivianars dijo...

mmm...







maybe the sun will shine tomorrow.