Por favor no me creas,
no siempre pronuncio navajas,
a veces son suaves de terciopelo.
libre hermano libre como una gaviota,
rozando el mar con nuestras alas,
sin saber donde realmente ir,
sin conocer ningún tipo de final. Tú sabes como seria.
Por favor cree me y dile que la necesito,
solo era un poco de tiempo,
yo nunca he prometido cosas que cumplo
y la misticidad se apodera de mi sangre.
Sientes el viento que hiela tu rostro y acaricia tu pecho. El mar no tiene precio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario