26 de octubre de 2008

Confesion de bipolaridad inducida

Yo el hombre de la polera negra,
El joven del sueño profundo, de la mirada perdida, de la boca chueca,
El que piensa conseguir todo con una mirada a los ojos,
que sueña con tener algo de lo que no tiene idea.

Confieso; frente a una pantalla pixelada y una maquina si ton ni son,
que mi cerebro piensa webadas, que me confunde el corazon,
mientras pienso que amo pesonas que conocen mi vida pasada,
letras maliciosas induncen al odio temporal, y quien lo dice?
lo digo yo, y eso basta, porque nadie leera esto con real interes,
solo es un desahogo, no es algo mas alla de lo que tu ves.

Puedo escribir los versos mas odiosos esta noche,
por que neruda era bipolar, quien lo dice? yo,
porque un cuerdo no podria escribir cosas bellas, sin dejar de lado,
el corazon y las estrellas, bañadas en olores de rosa guinda, mandarina,
miles de inciensos derramados por mi pieza, y me vuelvo a desviar del tema...

Mascaras de momias llamadas amigos,
feligreses descalzos pensando en el olvido,
bipolaridad inducida, de lo que no he fallecido, aunque,
no es mala idea ver morir ideales de una mente confundida,
llena de crateres y precipicios, congelar todas esas heridas...
es dificil de entender, lo se, soy bipolar inducido, no lo vez?

Puedo llorar y reir a la vez

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